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Guión
de Hampton Fancher (1980)
Diferencias:
Son 6 los replicantes: Roy, Zhora, Pris, Leon,
Mary y otro que es destruido al intentar traspasar los dominios de la Tyrell
Corporation.
Deckard es sometido a un test de aptitud para
el trabajo que lo lleva por un viaje virtual a altas velocidades por un
recorrido repleto de peligros donde aparecen por primera vez imágenes
relativas a su nostalgia por la naturaleza: bosques helados y un cielo
límpido que distraen su atención de la prueba. Al eliminarse
del corte de Ridley Scott el viejo desenlace donde Deckard y Rachael huyen
sobrevolando en su vehículo los bosques del norte, desaparece toda
alusión directa al paisaje mental creado por Philip K. Dick como
válvula de escape del protagonista.
Tyrell ofrece a Deckard que se lleve a Rachael
como asistente en su trabajo, cosa que éste declina aceptar. Rachael
sabe que es un replicante antes de ir a ver al policía en su departamento,
y su caracterización es mucho más dura que la versión
definitiva del mismo personaje: mata a Leon sin inmutarse y responde favorablemente
y sin hacerse demasiadas complicaciones a los avances de Deckard. En este
trabajo en solitario de Hampton Fancher Rachael posee mayores limitaciones,
por ejemplo, la imposibilidad de llorar o de soñar.
El personaje de Holden tiene mayor relevancia
que el de Gaff. Es amigo personal de Deckard, que lo visita en el hospital
donde ha ido a parar después de ser agredido por Leon, y allí
le brinda su opinión profesional acerca de la estupidez de que un
blade runner haga el amor con su presa. Holden expresa su convencimiento
de que los androides no son "reales", y que las emociones que puedan mostrar
son simuladas o una mera ilusión.
La intervención de Chew, el fabricante
de ojos, se limita a entregarle su mercancía a Sebastian. Ambos
personajes no trabajan para la Tyrell Corporation, sino que manejan sus
propias pequeñas empresas, recibiendo ocasionalmente encargos de
Tyrell. El oriental no muere a manos de Batty ni escucha sus evocadoras
palabras "Si hubieras visto lo que yo he visto con tus ojos...". También
se extrañan las vívidas imágenes extraidas de un poema
de Milton:
En este temprano boceto, la pesquisa con que Deckard
llega hasta Zhora es mucho menos sutil: lo consigue con la única
ayuda de unas fotos (no está la pista de la escama de serpiente
en la bañera).
El encuentro del policía con su primera
presa no se produce en el local de Taffey Lewis (que aquí aparece
como un nervioso pederasta), sino en otro edificio donde audicionan nuevos
números artísticos de diversa índole. En posteriores
reescrituras, al suprimirse el personaje de Mary, cuya muerte afecta a
Deckard, este sentimiento se proyecta sobre Zhora, a quien en verdad ha
matado sin sentir remordimiento alguno simplemente porque ella "no le gustaba".
Además de Pris, en el edificio de J.F.
Sebastian están instalados, de incógnito, Roy y Mary, quienes
más tarde serán presentados al humano como los "tíos"
de Pris. Mary es la menos inteligente y brutal de las replicantes; borrada
del guión definitivo, algunos de sus parlamentos son atribuidos
a la otra androide, que muestra mayor afinidad con Roy. Muere acribillada
dentro de un ropero donde se había refugiado, cuando
Deckard abre fuego sobre una habitación
aparentemente desierta.
También se omiten el personaje del sereno
del edificio y su departamento-granero en el que abundan animales como
cerdos y gallinas fabricados por Sebastian. Su cuerpo devorado por ratas,
es hallado por
Deckard cuando penetra en el edificio en busca
de los replicantes.
Tyrell está casado y tiene una numerosa
prole; ellos son retratados como si formaran parte de una nueva realeza,
con caprichos prontos a ser satisfechos por un séquito de sirvientes,
y además son poseedores de esclavos (los replicantes), cuya explotación
es el principal sostén de su imperio. Posteriormente, los guionistas
prefirieron presentar a un Tyrell solo e inalcanzable, con el objeto de
reforzar su identificación con la imagen del creador.
La excusa de Sebastian para llegar al doctor Tyrell
no es una movida brillante de ajedrez, sino la entrega de un regalo para
el hijo del primero, que éste le ha encargado fabricar. Se trata
de un pequeño grifo viviente (criatura mitológica, mitad
león, mitad águila).
Tanto Tyrell como su familia y empleados son masacrados
por Batty, cuyo encuentro con su creador es idéntico al que conocemos.
Sebastian no muere entonces, sino que es arrojado por la ventana de su
departamento cuando los androides se ven cercados.
El combate final de Deckard con los replicantes
es fundamentalmente distinto. El que lo enfrenta con Pris se produce en
un gimnasio, es mucho más extenso y se emplean como armas pesas
y otros artefactos de gimnasia. En el caso de Roy, hay aún mayores
diferencias, siendo la batalla mucho más cruenta e inhumana por
el simple hecho de que los androides son aquí mucho menos humanos
(Roy es capaz de seguir luchando con una perforación debajo de un
ojo que le atraviesa la cabeza), y su objetivo nunca se aparta de la destrucción.
El Nexus 6 no exterioriza -no es su intención-
su extrañamiento ante los misterios de la vida antes de morir ni
inspira reflexión alguna en el apaleado Deckard, que en vez de ser
salvado por el replicante debe apelar a sus propios medios para contrarrestar
el peso muerto de aquél cuando está a punto de caer al vacío
debido a su propia torpeza. Es que después de rematar a Batty con
un disparo en la base del cráneo, no puede zafarse de su mano que
le apresa el tobillo, y en su desesperación tropieza y queda colgando
del borde de unas escaleras.
Gaff desaparece virtualmente de la historia, y
con él todas sus miniaturas y dobles sentidos. La referencia al
unicornio no existe, ni a la posible naturaleza artificial del protagonista.
En el desenlace Deckard lleva a Rachael a un lugar
apartado parecido a los bosques que ella ha visto en una de las fotografías
de su departamento, y la mata. El policía, que la ama y ha llegado
a creerla más humana que muchas de las personas que conoce, piensa
que de esta manera evitará que otros la persigan.
Tyrell, que en verdad no ha muerto, es mantenido
en animación suspendida hasta que pueda ser reanimado. |